Ni pollo ni cerdo: ahora impulsan carne de burro a $7.500 mientras el asado se vuelve inalcanzable para millones
La promesa de campaña de Javier Milei de bajar el precio de la carne de $4.000 a $2.800 el kilo quedó en el olvido. Hoy, un corte promedio supera los $25.000 por kilo y sólo en el último mes los precios aumentaron más del 10%. En este contexto, un productor patagónico comenzó a vender carne de burro a $7.500 el kilo, y la demanda fue tan alta que el stock inicial se agotó en menos de dos días.
La caída del consumo de carne vacuna es un hecho: la gente primero redujo las porciones, luego migró al pollo y al cerdo (cuyos precios también subieron), y más tarde se volcó masivamente a los huevos como la proteína más barata. Ahora, la novedad es la carne de burro.
Gonzalo Moreira, dueño de una carnicería porteña, explicó que la recesión golpea fuerte a todo el rubro. La carne vacuna se vende entre $15.000 y $18.000 el kilo, el cerdo entre $8.000 y $9.000, y el burro aparece como una opción más económica. Moreira aclaró que no está de acuerdo con consumir burro, pero entiende que hay gente que necesita acceder a alguna proteína animal.
El impulsor del proyecto es Julio Cittadini, productor rural de Chubut, quien lanzó “Burros Patagones” con autorización del Ministerio de Producción de esa provincia y controles bromatológicos oficiales. No se trata de un mercado informal, sino de un emprendimiento ganadero legal. La rápida salida del producto muestra la desesperación de los consumidores.
