“Nos estamos quedando sin vacas”: la crisis del rodeo, los precios imposibles y el avance del pollo y el cerdo explican la caída del asado
El consumo de carne vacuna en Argentina sigue en caída libre. Según la Cámara de la Industria y Comercio de Carnes y Derivados (CICCRA), en el último año el consumo per cápita se redujo a 46 kilos anuales, un 9,5% menos que un año atrás, equivalente a casi 5 kilos menos por persona. En los primeros ocho meses de 2026 se consumieron 1,377 millones de toneladas, unas 175.600 toneladas menos que en el mismo período de 2025.
La caída no se explica solo por los altos precios o el cambio de hábitos hacia proteínas más baratas como el huevo, el pollo y el cerdo, que crecieron con fuerza. También hay un problema de oferta: en agosto los frigoríficos faenaron 1,011 millones de cabezas, un 12,9% menos que en agosto de 2025.
El empresario Alberto Samid explicó en Radio 750 que “venimos perdiendo 500 mil cabezas. Nos quedamos sin vacas y sube el precio”. Señaló que Argentina tiene 49 millones de cabezas cuando antes superaba los 60 millones, y denunció que se faenan vacas preñadas a punto de parir. “No cuidamos nada nuestro rodeo y nos estamos quedando sin vacas. Esto viene de todos los gobiernos, no es solo de este, pero con este Gobierno se incrementa”, afirmó.
Gonzalo Moreira, dueño de carnicerías en Capital Federal, atribuyó la caída en las ventas al cambio de hábitos: “Hace 20 años el mostrador era 90% de carne y 10% de cerdo y pollo. Hoy la gente come mucho pollo, mucho más sano. Y el pollo y el cerdo son más económicos”. El kilo de lomo, según dijo, está a 30 mil pesos promedio. “A mí no me sobra asado después del fin de semana”, cerró.
