El transporte lidera los aumentos: colectivos y subtes suben 3,9% en el AMBA, mientras AySA amenaza con un 22,6% promedio
Desde el 1° de noviembre, transporte, prepagas, alquileres, colegios, gas y agua registran nuevos aumentos, casi todos por encima del 1,9% que marcó el INDEC en septiembre. El Gobierno exhibe la desaceleración de la inflación como prueba de éxito, pero los cuadros tarifarios de los servicios básicos siguen subiendo por encima de otros precios de la economía, frenados por la recesión.
En transporte, la fórmula de actualización está diseñada para que el usuario nunca empate: colectivos y subtes suben 3,9% en el AMBA porque el esquema suma dos puntos porcentuales a la inflación del mes anterior. En la Ciudad, el boleto mínimo queda en $956,69 y el subte en $1.887 para los primeros veinte viajes con SUBE registrada. Para los bonaerenses, las líneas provinciales suben casi 4% y el boleto mínimo pasa a $1.263,69, mientras que el tramo de 12 a 27 kilómetros llega a $1.895,54. Los peajes porteños también suben 3,9%. Los trenes no aumentan en noviembre, pero solo porque en septiembre ya habían subido 14,29%, hasta $480.
En salud, las prepagas aplican subas de hasta 2,88% (Sancor Salud), 2,75% (Omint) y 2,3% (Swiss Medical y Hospital Italiano), mientras OSDE ajusta entre 1,7% y 2,2%. En IOMA, la cuota de afiliados voluntarios pasa de $108.504 a $113.900, casi 5%. En educación, los colegios privados con subvención en la Provincia suben 3% en noviembre y otro 3% en diciembre, con topes de hasta $230.450 mensuales en secundaria para los que reciben 40% de aporte estatal.
Los inquilinos quedan en un terreno más desprotegido: el 17 de octubre finalizaron los últimos contratos firmados bajo la ley original de alquileres y desde entonces todo se ajusta según lo que pacten las partes. En noviembre, los contratos con actualización por inflación suben 5,81% si son trimestrales, 7,82% si son cuatrimestrales y 12,95% si son semestrales. Los pocos que ajustan por el Índice de Costos de Locación reciben 1,83%.
Luz y gas completan el panorama, con cuadros tarifarios pendientes de publicación. En octubre la electricidad subió 2,41% para usuarios de Edenor y 2,34% para los de Edesur. En la Provincia quedó reglamentado el fin del régimen de Zona Fría, que impactará en las boletas de gas de 94 municipios bonaerenses. En telefonía, Movistar confirmó 2,6% y se esperan subas similares en el resto de las compañías.
El agua merece un capítulo aparte. AySA ya venía aumentando: entre mayo y agosto rigió un tope del 3% mensual y, según el Observatorio de Tarifas y Subsidios del IIEP (UBA-Conicet), la tarifa promedio acumuló un 418% de suba entre diciembre de 2023 y abril de 2026. En noviembre, el ajuste mensual del “coeficiente K”, ya sin ese tope, rondaría entre 1,5% y 2%. Pero la novedad de fondo es otra: a pocos días de la firma del contrato de venta, prevista para el 13 de noviembre, la empresa propuso ante el ERAS reestructurar los coeficientes zonales, con un aumento promedio del 22,6% para el 60% de los hogares del AMBA (de $29.116 a $35.710 mensuales sin impuestos), la pérdida gradual del descuento del 15% para unos 500.000 usuarios y subas acumuladas de hasta 149% en casos extremos. La audiencia no es vinculante y el gobierno de Axel Kicillof cuestionó la propuesta.
Claudio Boada, presidente de la Unión de Usuarios y Consumidores, advirtió que las cláusulas de ajuste, muchas con un porcentaje adicional a la inflación, presionan sobre el costo de los servicios. Según explicó, el Gobierno analiza la inflación mes a mes y, tomadas de forma aislada, las cifras parecen relativamente bajas. Lo que falta es el contexto: los ingresos de trabajadores en relación de dependencia e independientes, jubilados y otros sectores están prácticamente estancados y pierden poder adquisitivo todos los meses. “Aunque el presidente intente desprestigiar la frase, lo cierto es que a los argentinos les cuesta o apenas llegan al 20 de cada mes”, sostuvo.
