El INTI se desangra: eliminan controles de bebidas y alimentos, despiden 700 trabajadores y el sector privado pierde soporte técnico
Javier Milei sigue aplicando su plan de ajuste sobre el Estado. Esta vez, el Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI) fue el blanco de una resolución que elimina de forma inmediata más de 900 servicios y ensayos técnicos que el organismo brindaba al sector privado. Entre los más sensibles se encuentran los controles sobre alimentos y bebidas.
La medida, aprobada por el directorio mileista del INTI, pone fin a análisis de aditivos, antioxidantes, edulcorantes, cafeína, vida útil, perfil sensorial, detección de contaminantes como micotoxinas, estudios sobre carnes, lácteos, aceites y productos procesados. También desaparecen los controles sobre aspartamo, sucralosa y otros compuestos. En la práctica, esos chequeos, si se hacen, quedarán en manos privadas, fuera del control estatal, lo que representa una menor protección para los consumidores.
La resolución también afecta servicios que utilizaban las propias empresas, como evaluaciones sensoriales y estudios de consumidores para testear productos antes de lanzarlos al mercado. Los controles solo continuarán mientras haya convenios vigentes; una vez vencidos, cesarán por completo.
La diputada Julia Strada denunció que se trata de “la aniquilación del INTI” y una política sistemática de desarticulación. Fuentes internas del organismo señalaron que no se autorizan viáticos, se cancelan trabajos comprometidos y se cierran áreas enteras que generaban ingresos al Estado.
Desde diciembre de 2023, el INTI perdió unos 700 puestos de trabajo (de 3030 pasó a 2300 empleados). Con esta última resolución, la facturación por aranceles cayó un 60%, mientras que los aranceles restantes aumentaron entre 400% y 800% para hacerlos prohibitivos. Desde ATE denuncian que intentan trasladar técnicos al sector privado para convertir en negocio rentado lo que antes era un servicio público.
