“Alcahuete de los patrones”, la dura crítica de Víctor Hugo a Manuel Adorni
En su editorial, el periodista y conductor de La Mañana cuestionó al jefe de gabinete y le recordó cómo en su pasado como trabajador fue beneficiado de las mismas leyes que ahora ataca.
En un duro editorial, el periodista y conductor de La Mañana, Víctor Hugo Morales, cargó contra el Gobierno de Javier Milei por la reforma laboral que busca aprobar este verano en el Congreso y los beneficios fiscales que trae para los más ricos del país a costas de afectar aún más a las mayorías laburantes. En este contexto, puso la lupa sobre la defensa que hizo el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, sobre la medida y recordó, llamándolo “alcahuete de los patrones” cómo él mismo se terminó beneficiando de las mismas leyes que ahora ataca.
El editorial de Víctor Hugo Morales
Los beneficios fiscales de la reforma laboral pretenden ser para los ricos, para el 10 por ciento dueño del 60 por ciento del país. El propósito de su servil gobierno de lacayos es reducción de contribuciones patronales, que significan 2070 millones de dólares anuales, reducción de un punto en contribuciones a obra social, que representa unos 679 millones de dólares.
La creación del Fondo de Asistencia Laboral (FAL), 3% de la masa salarial bruta destinada a financiar despidos, 2 mil millones de dólares que le ahorra a los capangas. Reducción de alícuota del Impuesto a las Ganancias para Sociedades, con un costo fiscal de 2279 millones de dólares, 2100 millones de dólares se lo ahorran sólo 15 474 grandes empresas.
Ajuste por inflación de los quebrantos impositivos, 2500 millones de dólares. La eliminación de Impuestos Internos a los autos de alta gama, embarcaciones y aeronaves (lo que se llamaba impuesto al lujo) y a objetos suntuarios (piedras preciosas u oro amonedado), con un costo fiscal de casi 350 millones de dólares.
Para concretar ese regalo descomunal es imprescindible negarle a los más vulnerables el cumplimiento de la ley de discapacidad, lo que le corresponde por ley a las universidades, y lo que se refiere a la AUH y demás beneficios que pretendían cambiar.
La baja selectiva de impuestos al poder económico más concentrado ha sido una marca registrada del modelo e incluye la reducción de la alícuota de Bienes Personales para las categorías más altas, RIGI con amplios beneficios fiscales, reducción temporaria de alícuotas de derechos de exportación al agro hasta 30/6, eliminación de retenciones para 10 agroexportadores en septiembre/octubre, reducción de Derechos de Exportación a la minería, reducción permanente de Derechos de Exportación al agro en diciembre y los regímenes de regularización de activos y de empleados y extinción de multas. En esta misma semana, el oficialismo decidió actualizar las bandas cambiarias por inflación.
Por eso, como señala Hernán Letcher, el ajuste fiscal era más importante que nunca: las jubilaciones, el PAMI, las asignaciones familiares, los discapacitados y las universidades constituían el botín que permitiría compensar los 10 000 millones de dólares de beneficios perdonados a los grandes empresarios.
Es un acto demencial de servilismo. ¿Cómo van a hacer ahora, sin la chance de matar discapacitados y jubilados? La muerte selectiva que este gobierno ha decidido parece que no podrá concretarse en el caso de discapacitados y universidades, y con la AUH y las pensiones indexadas, menos.
¿Quitarán del proyecto el criminal traspaso que el presupuesto pretende hacer para quitar impuestos a los ricos, obsequiándoles la desgracia de los más vulnerables? ¿Y van a ir, además, con la reforma laboral el 10 de febrero? ¿Se pueden animar a tanto? Regalarles miles de millones de dólares a los ricos y no pagarle a los vulnerables.
Por eso lo que recién escuchábamos de Adorni no sorprende. Adorni habla como un fascista auténtico, le importa un comino haber hecho juicio millonario a la empresa para la que trabajaba y a la que le arrancó con una demanda sesenta mil dólares.
Cínico de pura cepa, trepador consumado del mundo tuitero, se mandó flor de discurso contra los juicios, los despidos, los laburantes, los abogados. Beneficiado por una ley que ahora despotrica, fue laburante cuando le convino y alcahuete de los patrones, ahora que echó buena y que trabaja directamente para ellos. El presupuesto y la reforma laboral son crímenes sociales todavía en curso.
