Vladimir Putin, expresó su respaldo al nuevo líder supremo de Irán, Seyed Mojtaba Jamenei, tras su designación por parte de las autoridades religiosas del país.
Putin envió un mensaje en el que manifestó su “apoyo inquebrantable” y destacó que el nuevo líder deberá afrontar un momento complejo para la República Islámica en medio de los ataques y tensiones regionales.
El mandatario ruso señaló que Jamenei necesitará “valentía y abnegación” para conducir al país y expresó su confianza en que continuará la línea política de su padre, el ayatolá Ali Jamenei, recientemente asesinado. Putin calificó ese hecho como una “cínica violación de todas las normas de la moral humana y del derecho internacional”.
La designación de Mojtaba Jamenei fue anunciada por la Asamblea de Expertos de Irán, el organismo encargado de elegir al líder supremo en la estructura política iraní.
El nombramiento se produjo en un contexto de fuerte tensión internacional. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, había advertido previamente que el nuevo líder iraní debería contar con su aprobación, una declaración que generó fuertes reacciones en Teherán.
Mojtaba Jamenei es considerado cercano a los sectores más conservadores del sistema político iraní y mantiene vínculos con los Guardianes de la Revolución Islámica, una de las instituciones más influyentes del país.
En su mensaje, Putin remarcó que Rusia seguirá siendo “un socio fiable” de la República Islámica y reafirmó la cooperación entre ambos países. Además, reiteró el llamado a un cese inmediato de las hostilidades y a retomar los canales diplomáticos para evitar una mayor escalada del conflicto.
El líder ruso también mantuvo recientemente una conversación telefónica con el presidente iraní, Masoud Pezeshkian, a quien expresó las condolencias de Moscú por el asesinato del anterior líder supremo y con quien analizó la situación actual en la región.
