Renunció la funcionaria que debía investigar el caso $LIBRA y crecen las tensiones en el Ministerio de Justicia
La llegada de Juan Bautista Mahiques al Ministerio de Justicia provocó los primeros movimientos internos en la cartera, entre ellos la salida de María Florencia Zicavo, quien había sido designada para intervenir en el caso de la criptomoneda $LIBRA.
Zicavo se desempeñaba como jefa del Gabinete de Asesores y había sido elegida por el Ejecutivo para encabezar una unidad encargada de reunir información vinculada a la presunta estafa, en la que se mencionaba al entorno del presidente Javier Milei.
Un rol cuestionado
La funcionaria estaba al frente de la Unidad de Tareas de Investigación (UTI), creada con el objetivo de recopilar datos y colaborar con la Justicia en la causa. Sin embargo, su designación generó polémica por tratarse de un organismo dependiente del propio Poder Ejecutivo.
Durante su gestión, no trascendieron públicamente avances ni conclusiones de su trabajo. Meses después, la unidad fue disuelta por decisión del Gobierno.
Antecedentes y controversias
Además de su participación en el caso $LIBRA, Zicavo había tenido un rol relevante en la estructura del Ministerio, incluyendo la implementación de recortes y reestructuraciones internas.
También fue señalada por impulsar cambios en la Comisión Nacional por el Derecho a la Identidad (CONADI), organismo clave en la búsqueda de personas apropiadas durante la última dictadura.
En ese contexto, un fallo judicial había frenado modificaciones que afectaban el funcionamiento del organismo y su articulación con Abuelas de Plaza de Mayo.
Internas y reconfiguración
La salida de Zicavo se produce en medio de cambios más amplios dentro del Ministerio, tras la salida del exministro Mariano Cúneo Libarona y el reordenamiento de poder interno.
Según trascendió, la exfuncionaria mantenía vínculos con sectores cercanos a Santiago Caputo, lo que también refleja tensiones dentro del oficialismo.
Un escenario abierto
La renuncia se suma a un contexto de disputas internas y deja interrogantes sobre el rumbo de la cartera de Justicia, así como sobre el futuro de la investigación vinculada al caso $LIBRA.
