Los glaciares, a remate: el Senado dio media sanción a la reforma que favorece a las mineras
En una sesión atravesada por fuertes cruces políticos y cuestionamientos reglamentarios, el Senado aprobó con 40 votos a favor la reforma de la Ley de Glaciares, una modificación que delega en las provincias la facultad de delimitar qué áreas deben ser protegidas y cuáles podrán habilitarse para actividades productivas, incluida la minería.
La iniciativa obtuvo 40 votos afirmativos, 31 negativos y una abstención, y ahora deberá ser tratada por la Cámara de Diputados, que tendrá la última palabra. Desde los palcos siguieron la votación la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, y el presidente de la Cámara baja, Martín Menem.
La reforma modifica la normativa vigente —que prohíbe la actividad minera e hidrocarburífera en zonas periglaciares— y establece que serán las provincias las encargadas de definir técnicamente los límites de protección. Para el oficialismo, el cambio “ordena” la ley y respeta las autonomías provinciales; para la oposición, implica una flexibilización que pone en riesgo reservas estratégicas de agua dulce.
Votos cruzados en el peronismo
La votación expuso divisiones dentro del peronismo. Mientras una parte del interbloque votó en contra, otros senadores del PJ acompañaron el proyecto, entre ellos representantes de provincias con fuerte actividad minera.
También apoyaron la reforma legisladores radicales, del PRO y de bloques provinciales, completando los 40 votos necesarios para la media sanción.
Por la negativa se pronunciaron 23 senadores del interbloque Popular, además de legisladores radicales y del PRO que rechazaron la modificación por considerarla regresiva en materia ambiental.
Durante el debate, el oficialismo defendió el proyecto bajo el argumento de que las provincias “protegerán su agua” y contarán con herramientas técnicas para delimitar las zonas alcanzadas. En cambio, voces críticas advirtieron que se pasa de un criterio científico uniforme a uno “discrecional”, lo que podría generar incertidumbre jurídica y ambiental.
Sesión tensa y cuestionamientos reglamentarios
El tratamiento estuvo marcado por denuncias de desprolijidades en el procedimiento, ya que el texto final se conoció cuando el debate ya estaba en marcha. Incluso senadores aliados señalaron la necesidad de respetar el reglamento.
En paralelo, el Senado también aprobó el acuerdo Acuerdo Mercosur-Unión Europea, con 69 votos afirmativos y apenas tres en contra, y dio luz verde a la designación de Fernando Iglesias como embajador argentino en Bélgica y ante la Unión Europea.
Con esta media sanción, el Gobierno suma una nueva victoria legislativa, aunque el debate ambiental promete continuar en Diputados, donde la reforma volverá a ser eje de fuerte discusión política.
