El Gobierno de Javier Milei volvió a reprimir este miércoles a jubilados y jubiladas que realizaban su habitual movilización frente al Congreso de la Nación para reclamar mejoras en sus haberes.
El operativo fue llevado adelante por el Ministerio de Seguridad, encabezado por Alejandra Monteoliva, que aplicó el protocolo antipiquetes diseñado por Patricia Bullrich. En el despliegue participaron efectivos de la Policía Federal Argentina, Gendarmería, Prefectura y también de la Policía de la Ciudad.
Durante la jornada se registraron escenas de represión con empujones, golpes y gas pimienta. Noemí, una de las manifestantes que asiste regularmente a las marchas, relató a C5N: “Estábamos en la esquina con un chico discapacitado y vino un grupo de policías que se nos abalanzó encima”. Y agregó: “Son jubilados, tienen que tener un poquito más de consideración”.
Otro manifestante, Hugo, contó que la represión continuó incluso cuando la protesta se desarrollaba de manera pacífica. “Vinieron a empujar, aparecieron los escudos y empezaron a pegar”, denunció.
Mientras tanto, en el plano político, el oficialismo avanzaba en paralelo con negociaciones para la reforma laboral. La jefa del bloque de senadores de La Libertad Avanza y exministra de Seguridad, Patricia Bullrich, mantenía una reunión con jefes de bloques de otros espacios —entre ellos la UCR, el PRO y fuerzas provinciales— para sumar apoyos al proyecto que el Gobierno busca sancionar durante las sesiones extraordinarias de febrero.
