“Vamos a terminar con la casta”: el discurso libertario convive con doce familiares Menem en cargos públicos, desde Lule hasta Sharif
El apellido Menem lleva cuatro décadas ligado a la política argentina. Hoy, al menos doce integrantes de esa familia ocupan cargos en el Estado: están en el Congreso, la Aduana, la Auditoría General de la Nación, el PAMI y gobiernos provinciales. Algunos son viejos conocidos del poder; otros, jóvenes que encontraron en la gestión libertaria su oportunidad de acomodarse.
Eduardo “Lule” Menem es el más antiguo: trabaja en el Congreso desde 1984. Actualmente es subsecretario de Gestión Institucional de la Secretaría General de la Presidencia, con acceso directo a Karina Milei. Está investigado en el escándalo de coimas en la Agencia Nacional de Discapacidad (Andis), pero sigue participando de las reuniones políticas más importantes.
Martín Menem, presidente de la Cámara de Diputados, es hijo del exsenador Eduardo Menem. Se mantuvo alejado de la política hasta que los Milei lo convocaron. Hoy es una persona de máxima confianza de los hermanos. Lo asesora su primo “Lule”, y su secretaria privada es Amalia Menem (con tres décadas en el Congreso).
La nueva generación está encabezada por Sharif Menem, de 24 años, hijo de Gabriel (hermano de Lule). Es Director General de la Secretaría Privada de la Presidencia y conduce la juventud de La Libertad Avanza. Obtuvo un crédito hipotecario del Banco Nación por 357 millones de pesos. Su hermana Nazarena, de 26 años, tiene una planta permanente en la Auditoría General de la Nación (donde también trabaja su madre) y recibió otro crédito por casi 237 millones. Entre los dos hermanos suman 600 millones de pesos en préstamos bancarios.
También figuran Carola Menem (asesora en el Senado), Jorge Horacio Menem (director en Aduanas) y Lara Menem (de 22 años, en ARCA). En La Rioja, Amado Menem dirige una delegación del PAMI; Alfredo Menem es ministro de Desarrollo Social (y se declaró en contra del gobierno de Milei); Yamil Menem está a cargo de Espacios Públicos; y Jorge Menem integra el Tribunal de Cuentas.
El clan Menem, símbolo de la política tradicional, encontró un nuevo hogar en el gobierno que llegó para “terminar con la casta”.
