Cañones digitales, denuncias truchas y un juez en la mira: Ojeda revela las presiones detrás de la Reforma Laboral de Milei
El juez Raúl Ojeda, quien hace un mes frenó con una medida cautelar gran parte de la Reforma Laboral impulsada por el gobierno de Javier Milei, denunció que está siendo víctima de un “carpetazo” y de hostigamiento por parte de los sectores oficialistas y sus aliados mediáticos. En una entrevista con Radio 750, Ojeda explicó que las críticas en su contra no tienen fundamentos técnicos, por lo que recurren a descalificaciones personales, como acusarlo de “kirchnerista” por haber trabajado como asesor técnico del exministro Carlos Tomada.
La semana pasada, la Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo revocó la medida cautelar dictada por Ojeda, lo que dejó en vigencia artículos clave de la ley, como los cambios en indemnizaciones, la restricción de vacaciones y la responsabilidad empresarial sobre trabajadores tercerizados. Además, Ojeda fue denunciado por abuso de autoridad por parte del líder del Movimiento Empresarial Anti Bloqueos (MEAB), Juan Méndez.
El juez sostuvo que el hecho de que lo hayan atacado tan ferozmente demuestra que “hay algo pesado, de fondo, mucho interés en juego”. Señaló que en el ambiente académico las opiniones sobre la reforma son mayoritariamente críticas, y que quienes la defienden son sus propios autores.
Ojeda también se refirió a la situación de la justicia: reconoció que hay jueces que no cumplen su función como deberían, pero aclaró que él no forma parte de esa “familia judicial” que justifica gastos millonarios. Visiblemente indignado, contrastó su estilo de vida humilde –que incluyó un comentario sobre cómo crió a sus hijos– con el nivel de vida de otros magistrados. Actualmente, un juez de su fuero gana alrededor de 6 millones de pesos, aunque advirtió que “nos hemos quedado cortos en los últimos tiempos”.
Finalmente, el magistrado anticipó que la disputa sobre la reforma laboral terminará en la Corte Suprema, y marcó su independencia del poder político al recordar a la exministra Carmen Argibay: “le agradeció al Presidente y nunca más le atendió el teléfono”.
