“Sin meteorólogos no hay seguridad aérea”: científicos en la calle mientras el ajuste libertario destruye el conocimiento estratégico
Acorralado por las denuncias de corrupción y la caída de su imagen, el gobierno de Javier Milei recurre a su única política constante: la motosierra. Bajo el eufemismo de “ganar eficacia”, el Ejecutivo está llevando adelante una nueva ola de despidos en el sistema científico, tecnológico e industrial, afectando a organismos clave como el Servicio Meteorológico Nacional (SMN), el Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI) y la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA). Al mismo tiempo, desoye al Congreso y a la Justicia, incumple la Ley de Financiamiento Universitario y mantiene los salarios de los investigadores del Conicet prácticamente congelados.
En el SMN, ya despidieron a 140 empleados y planean otros 100 despidos más. Se trata de científicos, técnicos y operadores que realizan pronósticos y sistemas de alerta temprana. Como respuesta, los gremios convocaron a un “apagón tecnológico” para el viernes, advirtiendo: “Sin meteorólogos no hay seguridad aérea. Los aviones no van a volar”. Desde 2024, más de 200 personas dejaron el organismo, y las estaciones meteorológicas, que deberían funcionar 24 horas, operan con registros cada tres horas. La eficacia del pronóstico ya cayó al 80%.
En el INTI, el gobierno dio de baja más de mil servicios técnicos. Se estima que unos 700 especialistas podrían ser despedidos. Yamila Mathon, especialista del INTI, explicó que la baja de servicios es la antesala para recortar puestos de trabajo. Entre las tareas que se eliminan están las mediciones, certificaciones de seguridad y calibraciones de surtidores de nafta, alcoholímetros y cinemómetros. Desde el inicio de la gestión, unas 800 personas ya dejaron el INTI.
En la CNEA, la situación es igualmente grave. Unos 350 trabajadores contratados están en la mira. El secretario de Asuntos Nucleares, Federico Ramos Napoli, calificó al organismo como un “aguantadero de la política” y anunció una “reestructuración integral”. Los trabajadores del Centro Atómico Bariloche denuncian que se busca terminar con el plan nuclear argentino.
Diego Hurtado, investigador del Conicet, sostuvo que “no sobra gente en las instituciones, falta”, y advirtió que sin el SMN no habrá protección ante fenómenos ambientales severos; sin el INTI, no habrá garantías de salubridad, seguridad alimentaria ni calidad en materiales de construcción; y con la CNEA, se concreta la destrucción de un sector estratégico.
Por su parte, los salarios universitarios acumulan una caída del 33,7% desde noviembre de 2023, y el financiamiento del sistema científico cayó hasta un 50,8%. La comunidad científica ya planea una nueva marcha federal.
