Polémica por los datos de precios y de declaración de ingresos de la EPH
Distribución del ingreso estable, en medio de las críticas al Indec
La desigualdad del ingreso, medida por el coeficiente de Gini, se mantuvo en el tercer trimestre de 2025 en niveles similares a igual período del año anterior.
El Indec publicó el informe sobre la Distribución del Ingreso en el tercer trimestre de 2025, en un contexto donde especialistas de todo sesgo ideológico cuestionan la decisión del Gobierno de no actualizar las canastas usadas en la medición de la inflación y advierten además sobre la corrección en la declaración de ingresos de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH).
La desigualdad del ingreso, medida por el coeficiente de Gini, se mantuvo en el tercer trimestre de 2025 en niveles similares a igual período del año anterior, aunque bien el 2024 es una base de comparación problemática porque absorbe los efectos regresivos de la devaluación de diciembre de 2023.
El Gini se ubicó en 0,425 (valor cero implica igualdad absoluta en los ingresos de la población mientras el valor uno representa la desigualdad total). El Indec dejó de publicar la brecha de ingresos entre los más ricos y los más pobres de la población.
Con dos años en la gestión de gobierno, no puede decirse que La Libertad Avanza haya logrado conquistas en materia de una distribución equitativa de la riqueza. Lo que reflejan las estadísticas desde comienzos de 2024 son los efectos negativos de la devaluación de diciembre de 2023 sobre los ingresos y un estancamiento posterior. La riqueza sigue mal distribuida.
Por otro lado, no son pocos los problemas metodológicos que remarcan los analistas. Puntualmente sobre la EPH, que es el insumo del informe mencionado, se advierte un problema en la subdeclaración de ingresos, que afecta especialmente a los extremos de la distribución del ingreso: los ricos no dicen que son tan ricos ni los pobres que son tan pobres, entonces los indicadores exponen mayor equidad.
De todas formas, el organismo dejó de publicar el dato de la brecha de ingresos entre los más ricos y los más pobres de la población argentina. Este indicador, en el segundo trimestre de 2025, no había registrado grandes alteraciones y permanecía en niveles similares al promedio de 2022.
El coeficiente de Gini es la estadística más relevante de este informe y se ubicó en 0,425 para los ingresos familiares en el tercer trimestre de 2025. En el tercer trimestre del año anterior había marcado un valor de 0,431. El modelo económico de Javier Milei, tal como lo reiteró en varias oportunidades el presidente, no tiene la vocación de mejorar la justicia distributiva de los recursos.
En términos comparativos con otros países de la región latinoamericana, Argentina se encuentra en una situación intermedia compartida con naciones como Ecuador (0,452) y México (0,431). Los países con mayor desigualdad son Colombia (con un Gini de 0,539), Brasil (0,516) y Panamá (0,498). Mientras los países más igualitarios de la región son República Dominicana (0,390), El Salvador (0,398) y Uruguay (0,402).
Ingresos individuales
El ingreso promedio per cápita del total de la población urbana, que corresponde a 27,1 millones de personas, según los datos de la EPH, alcanzó los 956.283 pesos en el tercer trimestre del año pasado, con guarismos importantes a nivel regional. Es una novedad la publicación de los datos regionales en el informe de Indec. Las provincias de Tierra del Fuego y Neuquén desplazaron a CABA del podio con un ingreso promedio entre sus habitantes de 1.553.488 y 1.475.656 pesos respectivamente versus 1.475.477 en la capital porteña.
También superaron al promedio nacional las provincias de La Pampa con 1.166.924 pesos de ingreso promedio, Chubut con 1.161.518 pesos, Santa Fé con 1.035.563 pesos, Santa Cruz con 1.125.400 pesos y Córdoba con 957.183 pesos de ingreso individual promedio. Las últimas en el ranking son La Rioja con 550.589 pesos, Chaco 619.392 pesos y Formosa con 636.331 pesos promedio.
El ingreso individual promedio difiere entre varones y mujeres: la brecha de género ascendió al 27,6 por ciento según confirma el Indec. Los varones tuvieron un ingreso promedio de 1.112.200 pesos en el tercer trimestre del año y las mujeres de 804.753 pesos en igual período. La brecha de género fue mayor en las provincias de Buenos Aires (35,4 por ciento), Chubut (34,4 por ciento), Santa Cruz (34,2) y Mendoza (32,8).
Por otro lado, los ingresos laborales representaron el 77,1 por ciento de los ingresos totales, mientras que los ingresos no laborales alcanzaron el 22,9 por ciento restante. Estos últimos corresponden a las jubilaciones y pensiones, alquileres, cuotas de alimentos, ayudas en dinero de otros individuos, subsidios o ayuda social del gobierno, etc. El peso de los ingresos no laborales suele ser mayor entre los deciles de ingreso más bajos de la población.
