Lavagna renunció al INDEC por la negativa del Gobierno a actualizar la medición de la inflación
A una semana de que se publique el Índice de Precios al Consumidor (IPC) de enero, el titular del INDEC, Marco Lavagna, presentó su renuncia en medio de una fuerte disputa con el Gobierno nacional por la actualización de la metodología para medir la inflación.
Según confió a colaboradores y directores del organismo, la decisión estuvo directamente vinculada a la negativa del presidente Javier Milei y del ministro de Economía, Luis Caputo, a implementar la nueva fórmula de medición basada en la Encuesta Nacional de Gastos de los Hogares (ENGHO) 2018, que el propio INDEC venía desarrollando desde hacía más de dos años.
Horas después de la renuncia, Caputo confirmó públicamente que el IPC continuará midiéndose con la metodología vigente desde 2004 y admitió el conflicto. “Marco tenía la intención de implementar el cambio ahora, pero con el Presidente consideramos que debía hacerse cuando el proceso de desinflación esté totalmente consolidado”, explicó el ministro.
Las declaraciones generaron fuerte polémica, ya que los equipos técnicos del INDEC ya habían realizado mediciones con la nueva metodología y estaba previsto que el próximo martes 10 se publique el IPC de enero con ponderaciones actualizadas. Según trascendió, esa medición arrojaba una inflación superior al 3%, mientras que desde el Gobierno se buscaba un dato cercano al 2%.
La decisión de postergar indefinidamente la actualización implica seguir midiendo la inflación con una estructura de consumo de hace más de 20 años, lo que, según especialistas y trabajadores del organismo, no refleja el costo de vida actual de los hogares, en un contexto de suba de tarifas y alimentos.
En reemplazo de Lavagna fue designado Pedro Ignacio Lines, un funcionario cercano a Caputo que, según fuentes internas, había sido uno de los encargados de frenar la aplicación de la nueva metodología. La designación refuerza las críticas sobre una posible subordinación política del organismo estadístico, pese a que el Fondo Monetario Internacional había avalado y recomendado la implementación urgente del nuevo IPC.
La salida de Lavagna se da en un clima de creciente tensión dentro del INDEC. En los últimos meses también renunciaron funcionarios clave vinculados a las mediciones de pobreza e inflación, y se registraron recortes y frenos a otras encuestas oficiales.
Ante este escenario, ATE-INDEC anunció una conferencia de prensa y reclamó un organismo “independiente del poder político”, advirtiendo sobre paralelismos con la intervención del INDEC ocurrida en 2007.
